Každé druhé úterý v měsíci vychází na Španělštině do plavek článek ve španělštině. Dneska po několikáté od Lillyam González. Ona totiž píše nejlépe. A začínáme tím na blogu takový podzimní gastrokoutek, budou na Vás čekat tapas i cordobská kuchyně. Ale dneska o tom, jaké tropické ovoce si může koupit Latinoameričanka v Čechách. Potrénujte si  španělštinu a popřemýšlejte, jaké je ovoce vašeho dětství. A na konci článku na vás čeká jedno aktuální překvapení z Kolumbie. Španělština do plavek je totiž skoro investigativní blog.


Comprando frutas tropicales en la República Checa

Muchos latinos coincidimos en que una de las cosas que más extrañamos de nuestros países es la comida: ingredientes que no encontramos, sabores que extrañamos, recetas que quedan incompletas o que a veces no saben a lo mismo. No es que nos quejemos de la comida de otra parte sino que uno siempre extraña los sabores con los que creció.

Sin duda, entre las cosas que más se echan de menos están las frutas tropicales. Por supuesto que nos gustan las ciruelas, las manzanas, los duraznos, pero hay otras que no se consiguen tan fácilmente o que su precio se sale del presupuesto y son un pequeño lujo que no podemos darnos todas las semanas. Comprar un plátano verde cuesta lo mismo que dos kilos de patatas, así que en ese caso, resulta mejor comprarse las patatas y dejar el plátano verde para darse un capricho de vez en cuando.

Ciertamente, hoy en día se consiguen muchas frutas “exóticas” aquí, solo hay que saber buscar. No es tan complicado con algunas, bananos, naranjas o mandarinas se consiguen en casi cualquier supermercado checo, los precios no son exorbitantes y creo que tampoco podría decirse que sean muy “raras” hoy en día, estamos en otros tiempos y es posible conseguir productos de cualquier rincón del planeta, y los bananos, por ejemplo, son casi tan comunes como las manzanas.

Podríamos decir que hay un nivel intermedio de frutas tropicales, no tan complicadas de conseguir pero que su costo nos hace pensar en si comprarlas o no. En mi país, en las regiones de clima cálido hay árboles de mango en la mayoría de los jardines, casi como las manzanas en República Checa, cuando es la temporada de mango –7 meses al año, las ventajas del trópico– casi que te pagan para que te lleves los mangos, vas de visita a una casa y te dan una bolsa de mangos de regalo, vas hacer la compra y te dan dos mangos gratis por comprar un kilo de arroz, encuentras comidas y postres con mango por doquier  y no es raro que vayas por la calle y te pregunten si no quieres un mango... En cambio aquí, creo que todos coincidimos que nunca, nadie en la calle, te va a invitar a un mango, eres consciente que con el precio de un mango puedes comprar 4 piezas o más de otra fruta.

Algo similar ocurre con los aguacates, hace unos años eran bastante costosos, como hoy se han vuelto tan populares su precio es mucho menor, pero todavía siguen siendo un producto que no puedes comprar así porque sí, yo suelo comprarlos cuando están en promoción.

Hace un par de semanas encontré granadillas (una fruta muy común en mi país) en una tienda a la que no voy a menudo, revisé la etiqueta y eran granadillas de mi región, no pude evitar la tentación y compré una. Le escribí a mi familia preguntando por su valor, allá puedes comprar 6 con lo que aquí pagas por una. Hacía más de un año no las probaba, estaba deliciosa. Valió la pena. Ese mismo día pude también comprar una yuca. La yuca es un tubérculo que suele ser acompañamiento para nuestras comidas típicas, no soy fanática de su sabor pero verla me hizo añorar mi hogar y la cociné al día siguiente, su sabor era perfecto, tal y como las comidas de la abuela, fue la mejor yuca que probé en mucho tiempo. Me dice mi familia que tuve suerte, pues comprar yuca allá es una lotería, casi nunca sabes si te va a salir blanda, con buen sabor y lista para comer, la ventaja de comprarla aquí es que es yuca tipo exportación, es decir que seguramente te saldrá de muy buena calidad, la desventaja es que aquí es cinco veces más cara que allá.

Grandadilla (mučenka)
yuca (maniok)

Creo que cuando vives fuera de tu lugar de origen aprendes a valorar también otros sabores y tienes acceso a otros que no son tan sencillos de conseguir, por ejemplo, en mi país el vino suele ser bastante caro (no somos famosos por nuestro vino) y los quesos son también un producto muy costoso, en cambio aquí puedes comprar queso con lo que te compras un aguacate (en cambio allá con lo que vale un aguacate no puedes comprar queso). Debo confesar que ahora soy muy fanática de los quesos y hasta le he encontrado gusto a los quesos apestosos.

De eso se trata el juego, probar, conocer y descubrir nuevos sabores.

Lillyam González

"Vine a República Checa a estudiar un doctorado en Estudios Iberoamericanos en la Universidad Carolina en Praga y aquí sigo todavía. Desde hace cinco años me dedico a enseñar español a extranjeros, principalmente checos. En mi país natal, Colombia, estudié literatura y periodismo, trabajé por más de 10 años en varios proyectos relacionados con la enseñanza del español y la literatura. Tengo experiencia enseñando, escribiendo e investigando sobre la lengua y la cultura, siempre me han apasionado estos temas. Intento aprender checo y creo que lo voy a seguir intentando toda mi vida. Me encanta escribir, enseñar y compartir mi lengua materna. Para mí es la mejor manera de conocer otras culturas y de acercar a otros a la mía."

Lillyam González

A jak jsem již zmínila v úvodu, španělština do plavek je investigativní blog. . Obě jsme je nezávisle na sobě požádaly o fotoreportáž z trhu své bratry a tak máme několik fotek vyfocených právě včera v Pamploně v Kolumbii. Potkali se tam naši bráchové - můj brácha Honza a brácha Lillyam Miguel.

Mimochodem čtete cestopis na Cestoletu? O spanilé jízdě za minulostí naší rodiny v Kolumbii, píše Honza Macháček, můj brácha.